Las instituciones educativas adventistas tienen una filosofía única, cuyo centro es Jesús; y una misión: que los alumnos acepten la salvación. Por eso todos los esfuerzos, tanto institucionales como individuales, de las personas que trabajan en los planteles, deben tener como fundamento la integración de la fe en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
En estas instituciones, todos son embajadores y colaboradores del Cielo ante los estudiantes:
el docente, el pastor, el consejero, el mentor y, también, el conserje. Todos han de ayudar a conectar al alumno con Jesús, para que desarrolle su fe. Es así como se Levanta a Jesús en nuestros centros educativos.
Este libro ayudará a todos los obreros que sirven a Dios en instituciones educativas adventistas, a colaborar con el Señor en la salvación de los alumnos. En sus páginas se recogen